¿Qué pasa cuando comes nieve? La verdad te dejará helado
La nieve fresca, blanca e inmaculada, puede parecer un bocado tentador durante una jornada de esquí o dando un paseo por un paisaje nevado. Cuando tienes sed y estás en la nieve, es normal pensar que meter en la boca un puñado de esa materia blanca y pristina te quitará la sequedad. Y es que es casi un rito universal: los niños (y no tan niños) ven la nieve por primera vez y, antes de hacer un muñeco o una bola, ya están intentando probarla como si fuera un manjar exclusivo de invierno.